Esta semana terminamos con la serie de puntos débiles y no podíamos terminarla sin ayudaros a evitar uno de los más comunes: fallar el punto por “pensar mucho o demasiado”.
Un ejemplo práctico sería tomar la decisión de tirar un globo en el último instante antes de impactar a la pelota. En este caso es muy probable que la bola vaya directa a la pared.
Por si eres nuevo, en cada edición de esta serie te ayudamos a poner en práctica y mejorar tu nivel de juego corrigiendo los principales puntos débiles que tenemos todos los jugadores de Pádel.
Aunque nos duela decirlo, el partido de pádel lo ganará la pareja menos falle, especialmente en niveles de jugadores no profesionales. Incluso a nivel profesional, los errores son los que terminan marcando la diferencia entre ambas parejas.
Debemos asumir que hay errores que no podremos evitar, los errores forzados. Aquellos donde el rival (que también juega) nos pone en una situación difícil y no conseguimos devolver la bola, o la devolvemos mal.
Donde nos vamos a centrar es en los errores no forzados, los que mejorando nuestro nivel sí podremos evitar.
En esta edición queremos ayudarte a evitar fallar el punto por “pensar mucho” y al igual que en las ediciones anteriores, lo simplificamos a cuatro puntos que podrás poner en práctica en tus partidos.
Cuatro puntos, para cada uno de los Cuatro Jugadores de Pádel.
El posicionamiento en pista es clave.
La toma de decisión a nivel técnico y táctico.
Decisión técnica
Ante la duda…juega en cruzado.
Comenzamos.
Estar bien posicionados nos puede ayudar mucho en el momento de la toma de decisión. En futuras ediciones profundizaremos en cómo posicionarnos en cada situación de juego, pero te adelanto unos aspectos importantes.
Comunicación con tu pareja.
Tenemos que ayudar a nuestro compañero diciéndole cual es el comportamiento de los rivales: si los rivales suben a la red, si se quedan en el fondo, si se pegan demasiado a la red. Toda la información que le ayude a tomar la mejor decisión.
Basculación y desplazamientos en función de la pelota.
Consiste básicamente en movernos hacia donde se dirige la jugada, es decir, si la bola está en el drive del rival, los dos deberemos movernos hacia nuestra izquierda para cubrir los huecos, si volvemos a llevarla a la posición del revés, tendremos que desplazarnos para cubrir el otro lado.
Si sois futboleros lo entenderéis fácil, ya que es el mismo concepto que el de bascular hacia el lado donde está el balón.
Seguimiento de la jugada y la concentración
Estar concentrado en el juego y fijarnos en el juego del rival nos permitirá anticiparnos y posicionarnos en pista en función del golpe del rival, lo que nos permitirá una buena devolución y, en ocasiones, tomar la iniciativa en el punto.
Saber cuando nuestra bola nos permite subir a la red o cuando nos obliga a bajar a posición de fondo de pista.
Si no estamos bien posicionados en pista, es más fácil que el rival nos pille a contra pie, por ejemplo, y no podamos devolver bien la bola.
Para mejorar tu nivel de juego la clave está en interiorizar los conceptos tácticos y la técnica de golpeo con el objetivo de que nos salga “natural” .
Sin tener que pensar cómo mover o colocar el brazo, el cuerpo, la muñeca o la pala. Y lo mismo ocurre con a nivel táctico, donde devolver la pelota, donde jugar cada bola, en muchas ocasiones esa decisión debería ser “automática” según la bola anterior.
Un alto porcentaje de errores viene por una mala decisión en la elección del golpe. Nos preparamos para hacer la derecha de fondo y en el último instante pensamos en hacer un globo. Otras veces por querer acabar el punto rápidamente atacamos la bola cuando no estamos bien posicionados, o directamente pensamos tantas opciones que dudamos entre un golpe u otro y terminamos fallando.
Para cada situación hay un golpe adecuado. Y en los dos siguientes puntos te damos las primeras pinceladas para lograrlo.