Nos ponemos en situación de partido, cuando te tiran la bola hacia a ti e inmediatamente te preparas para ejecutar el golpe, en ese momento piensas espera esta pelota llega a rebotar en la pared así que la dejo pasar y así puedo realizar un golpe más cómodo.
Por ahora todo bien, hasta que la pelota pasa y bota una segunda vez antes de llegar a la pared… dejándonos con una cara de estar diciendo por dentro “no he leído bien el bote" en modo agradable, todos sabemos que realmente no nos decimos eso.
Esto es muy habitual cuando comenzamos a jugar al pádel, ese fallo de lectura, de interpretación la trayectoria y rebote de la pelota. En ediciones anteriores ya analizamos cómo realizar los golpes de rebote con pared, puedes ver la miniserie de tres ediciones aquí:
#11 Golpes con Rebote de pared I - Pared lateral
#12 Golpes con Rebote de pared II - Salida de pared
#13 Golpes con Rebote de pared III - Giro de pared
Por ello, esta edición nos centramos en aprender a leer cuando debemos dejar pasar la pelota para que rebote en la pared y cuando no.
Efectivamente, vamos a reducir la complejidad a cuatro puntos que podrás poner en práctica en tus partidos.
Punto 1. La pared siempre te favorece
Al comenzar a jugar pádel, las paredes nos imponen respeto. Al final, no estamos acostumbrados ni estamos cómodos con el rebote y por eso tratamos de evitarlas, bien porque nos sale natural el bote pronto o bien porque no sabemos leer el rebote.
Sin embargo, qué ocurre realmente cuando jugamos con el rebote de pared.
La pelota en muchas ocasiones generará un rebote alto, incluso puede salir con una velocidad más baja de la que traía, lo que nos permite realizar un golpe con mayor comodidad y control.
Punto 2. Identifica donde botará la pelota
Leer la trayectoria de la pelota e identificar donde botará te va a permitir decidir si dejar que rebote en pared o no.
¿Cuál es el límite para tomar una decisión u otra?
La línea de saque te ayudará:
si bota por delante de ella, probablemente no llegue a la pared y tengas que golpearla antes de que llegue a la pared.
Si por el contrario bota detrás de la línea, es más que probable que la mejor opción sea dejarla pasar y que rebote en la pared.
Recuerda las paredes están ahí para ayudarte.